Vacacionando estoy.
Me alejé de la computadora y alejé a la computadora de mí. Un poquito al menos.
Volveré el lunes... o martes... y seguiré con esto, cosas nuevas sucedieron, me sucedieron.
miércoles, 28 de febrero de 2007
sábado, 24 de febrero de 2007
jueves, 15 de febrero de 2007
miércoles, 14 de febrero de 2007
Cuando las aguas bajan turbias
La semana pasada me enteré que mi ex estaba mal: ataques de angustia. Lo llamé. Me dijo que me llamaba en un rato, que se sentía mal. En esos minutos la pasé para el orto.
Lo venía extrañando mucho pero realmente no consideré la posibilidad de hacérselo saber porque estaba tranquila y bien así. Y evidentemente necesito cerrar cosas, sacarme broncas con él. Esta situación me hizo olvidarme de todo, al menos por ahora.
Me llamó y me contó lo mal que se sentía, que no podía tragar (menuda somatización) y que lo vio una doctora y le dijo que evite las emociones fuertes por unos días.
Me ofrecí a ir a hacerle compañía, lo cual rechazó haciendo referencia a los dichos de la señora médica.
En ese momento sólo quería estar con él, cuidarlo, decirle que lo quiero, que se ponga bien. Yo de golpe era una amenaza para su salud. Qué raro fue mientras duró eso.
Desde que nos conocimos en 2001 hasta ahora, esto nunca le había pasado. Nunca le había pasado de tener que tomar ansiolíticos. Creo que es un punto de quiebre en su persona, en su forma de ser, de vivir, de relacionarse. La curva emocional que hizo desde que lo conozco es increíble, para atrás y para adelante, pero siempre queriendo y deseando estar cada vez mejor, y (a su extraña manera) intentando entregarse más a mí y al mundo.
Y ahora, a pesar de estar tambaleando un poco, lo sigo viendo igual de firme en cuanto a lo que siente por mí y a lo que pretende. Por ahora no compro pero me gusta lo que percibo.
El otro día finalmente nos vimos (nuestra conexión está intacta, qué increíble). Me di cuenta lo bien que le hizo verme (y a mí también). Realmente lo sentí y me alivió mucho saber que lo puedo ayudar. Es raro porque no es mi lugar seguir a diario lo que le pasa, no es mi lugar llamarlo a ver si pidió turno con el doctor. Pero sí es mi lugar emocional bancarlo. Después de todo, desde que nos separamos no dejamos de hablar cada tanto o de vernos. La intimidad y familiaridad no se llegó a perder por más que lo intenté.
Y creo que esto que le está pasando, lejos de ser una tragedia, es el inicio del fin de una etapa, como un retorno.
Y eso, en este caso, es algo que yo de alguna forma estaba esperando desde hace mucho.
Ahora sólo quiero que esté bien.
Pero también que se cure sólo.
Ya hablaremos del resto cuando se calmen las aguas.
Lo venía extrañando mucho pero realmente no consideré la posibilidad de hacérselo saber porque estaba tranquila y bien así. Y evidentemente necesito cerrar cosas, sacarme broncas con él. Esta situación me hizo olvidarme de todo, al menos por ahora.
Me llamó y me contó lo mal que se sentía, que no podía tragar (menuda somatización) y que lo vio una doctora y le dijo que evite las emociones fuertes por unos días.
Me ofrecí a ir a hacerle compañía, lo cual rechazó haciendo referencia a los dichos de la señora médica.
En ese momento sólo quería estar con él, cuidarlo, decirle que lo quiero, que se ponga bien. Yo de golpe era una amenaza para su salud. Qué raro fue mientras duró eso.
Desde que nos conocimos en 2001 hasta ahora, esto nunca le había pasado. Nunca le había pasado de tener que tomar ansiolíticos. Creo que es un punto de quiebre en su persona, en su forma de ser, de vivir, de relacionarse. La curva emocional que hizo desde que lo conozco es increíble, para atrás y para adelante, pero siempre queriendo y deseando estar cada vez mejor, y (a su extraña manera) intentando entregarse más a mí y al mundo.
Y ahora, a pesar de estar tambaleando un poco, lo sigo viendo igual de firme en cuanto a lo que siente por mí y a lo que pretende. Por ahora no compro pero me gusta lo que percibo.
El otro día finalmente nos vimos (nuestra conexión está intacta, qué increíble). Me di cuenta lo bien que le hizo verme (y a mí también). Realmente lo sentí y me alivió mucho saber que lo puedo ayudar. Es raro porque no es mi lugar seguir a diario lo que le pasa, no es mi lugar llamarlo a ver si pidió turno con el doctor. Pero sí es mi lugar emocional bancarlo. Después de todo, desde que nos separamos no dejamos de hablar cada tanto o de vernos. La intimidad y familiaridad no se llegó a perder por más que lo intenté.
Y creo que esto que le está pasando, lejos de ser una tragedia, es el inicio del fin de una etapa, como un retorno.
Y eso, en este caso, es algo que yo de alguna forma estaba esperando desde hace mucho.
Ahora sólo quiero que esté bien.
Pero también que se cure sólo.
Ya hablaremos del resto cuando se calmen las aguas.
viernes, 9 de febrero de 2007
miércoles, 7 de febrero de 2007
Carefree es frescura, frescura femeninaaa
El viernes pasado fui al cumpleaños del novio de mi amiga Jow. Mucha diversión a pesar del calor insoportable, hasta baile desenfrenado. Cuestión que en un momento llegan dos amigos de "los chicos". Con uno de ellos, hace varios años, en un impasse largo que tuve con mi ex-novio, lo hicimos. Lo había conocido a través de mis amigos, luego de vernos acá y allá, msn, etc etc... un día nos vimos.
Después de eso no lo vi más, salvo en contadas ocasiones, alguna que otra fiesta y demás, pero luego de ese día, nunca más hablamos de nada y por mi parte, siempre intenté evitar el acercamiento ya que la experiencia con él no sólo no había sido buena sino que directamente se podría calificar de bizarra.
Flashback: varios años atrás.
La cita era en su casa, directamente. Nada de cuestiones demasiado románticas... para eso nos habíamos visto en alguna fiesta y hablado lo suficiente. Obviamente un poco hablamos, fumamos, tomamos algo... muy relajados sobre el sillón. Entre beso y beso, recuerdo que tengo puesto un carefree y necesito sacármelo para poder relajarme con esta persona. Muy simple, pienso, voy al baño y listo. "Ya vengo".
El se dirige a la habitación mientras yo me hago la linda de camino al baño. Sacarse el carefree antes de coger para mí es bastante sagrado... obviamente hay momentos y personas para los que no hay tiempo ni necesidad, respectivamente.
Acá me parecía lo correcto. Voy al baño, me lo saco rápidamente, lo envuelvo en papel higiénico, no vaya a ser cosa que después se abra y se vea lo que no se tiene que ver. Detalle que realmente no cuesta nada.
En eso descubro, al abrir el tacho de basura del baño, otro carefree usado, enrollado así nomás, a punto de abrirse. Evidentemente no todas las mujeres piensan como yo. Para algunas tal vez sea un trabajo demasiado arduo. Ese estado mental y sensorial que venía teniendo automáticamente se me extinguió por completo. De repente me encontré gélida, y sin saber qué hacer o decir. No sólo era el asquito de ver un carefree de otra, (que nunca es agradable pero vamos, he visto cosas peores en varios baños de por ahí) sino que también significaba que había habido una chica en ese departamento un día antes, tal vez dos como mucho. Y este pibe, me venía galgueando y adornando como a una adolescente. Momento de tensión. Volví donde estaba él, empezó a besarme. Mi actitud era otra. Ya no miradas, no besos no sonrisas. Pero no pude decir nada, no había lugar para hacerlo. Era simplemente relajarme y entregarme. No pude hacer ninguna de las dos cosas. Estuve todo el tiempo pensando en ese carefree. Terminamos y me dijo: ¿Estás bien? Yo, tapada con la sábana cual pudorosa-que-no-soy, le dije con cara de póker: "¿sí, por?" "No sé, te veo rara, ¿te parece que fuimos muy rápido?". Noooooooo, pensaba yo. Claro, fui tan boluda que no le dije nada pero tampoco disfruté de lo que hicimos (o él tampoco me transportó demasiado ahora que lo pienso). No nos vimos más.
Volvemos del flashback a un flashback más reciente:
cumpleaños, viernes pasado. "Hola, ¿cómo andás tanto tiempo?". Mis amigas riéndose por ahí. Yo, intentando disimular. Casi le cuento la historia completa, siempre quise. Creo que se reiría mucho. Sólo dije: "Bien, sí, pasó mucho tiempo. ¿Vos bien?".
Y luego se sumó más gente a la conversación.
Después de eso no lo vi más, salvo en contadas ocasiones, alguna que otra fiesta y demás, pero luego de ese día, nunca más hablamos de nada y por mi parte, siempre intenté evitar el acercamiento ya que la experiencia con él no sólo no había sido buena sino que directamente se podría calificar de bizarra.
Flashback: varios años atrás.
La cita era en su casa, directamente. Nada de cuestiones demasiado románticas... para eso nos habíamos visto en alguna fiesta y hablado lo suficiente. Obviamente un poco hablamos, fumamos, tomamos algo... muy relajados sobre el sillón. Entre beso y beso, recuerdo que tengo puesto un carefree y necesito sacármelo para poder relajarme con esta persona. Muy simple, pienso, voy al baño y listo. "Ya vengo".
El se dirige a la habitación mientras yo me hago la linda de camino al baño. Sacarse el carefree antes de coger para mí es bastante sagrado... obviamente hay momentos y personas para los que no hay tiempo ni necesidad, respectivamente.
Acá me parecía lo correcto. Voy al baño, me lo saco rápidamente, lo envuelvo en papel higiénico, no vaya a ser cosa que después se abra y se vea lo que no se tiene que ver. Detalle que realmente no cuesta nada.
En eso descubro, al abrir el tacho de basura del baño, otro carefree usado, enrollado así nomás, a punto de abrirse. Evidentemente no todas las mujeres piensan como yo. Para algunas tal vez sea un trabajo demasiado arduo. Ese estado mental y sensorial que venía teniendo automáticamente se me extinguió por completo. De repente me encontré gélida, y sin saber qué hacer o decir. No sólo era el asquito de ver un carefree de otra, (que nunca es agradable pero vamos, he visto cosas peores en varios baños de por ahí) sino que también significaba que había habido una chica en ese departamento un día antes, tal vez dos como mucho. Y este pibe, me venía galgueando y adornando como a una adolescente. Momento de tensión. Volví donde estaba él, empezó a besarme. Mi actitud era otra. Ya no miradas, no besos no sonrisas. Pero no pude decir nada, no había lugar para hacerlo. Era simplemente relajarme y entregarme. No pude hacer ninguna de las dos cosas. Estuve todo el tiempo pensando en ese carefree. Terminamos y me dijo: ¿Estás bien? Yo, tapada con la sábana cual pudorosa-que-no-soy, le dije con cara de póker: "¿sí, por?" "No sé, te veo rara, ¿te parece que fuimos muy rápido?". Noooooooo, pensaba yo. Claro, fui tan boluda que no le dije nada pero tampoco disfruté de lo que hicimos (o él tampoco me transportó demasiado ahora que lo pienso). No nos vimos más.
Volvemos del flashback a un flashback más reciente:
cumpleaños, viernes pasado. "Hola, ¿cómo andás tanto tiempo?". Mis amigas riéndose por ahí. Yo, intentando disimular. Casi le cuento la historia completa, siempre quise. Creo que se reiría mucho. Sólo dije: "Bien, sí, pasó mucho tiempo. ¿Vos bien?".
Y luego se sumó más gente a la conversación.
domingo, 4 de febrero de 2007
Miti y Miti
El verano, sus tiempos y los míos, me permiten sobredosis de cine.
Estoy empezando a trabajar para mejorarme en lo que hago, esforzarme, dejar de mirar tanto para empezar a ver más. Más información.
Barajar y dar de nuevo, con el mismo mazo de cartas.
Con respecto a lo otro, por ahora no tengo certezas...
Bah, sólo que lo extraño mucho.
Estoy empezando a trabajar para mejorarme en lo que hago, esforzarme, dejar de mirar tanto para empezar a ver más. Más información.
Barajar y dar de nuevo, con el mismo mazo de cartas.
Con respecto a lo otro, por ahora no tengo certezas...
Bah, sólo que lo extraño mucho.
jueves, 1 de febrero de 2007
Ex o no Ex... esa es la cuestión
Y el lunes fuimos nomás, con Jot, a trabajar al lugar de Sr. Chef. Luego de buscar la llave nos ubicamos en el patio, solas. Después vendrían él y Su socio. Estuvo bueno poder trabajar ahí, sin Internet, pura concentración y el valor del tiempo fue otro, fue el mejor, fue producir nuestras ideas entre plantas y reflejos del sol. Y después llegaron ellos. Hacían sus cosas mientras nosotras las nuestras.
Chef estaba tímido, ES tímido. Demasiado. ¿Puede una persona cambiar tanto de la noche a la mañana? Debe ser raro para él que tiene novia, vernos a la luz del día, algo como más real, un contacto más "importante", ponele. Nunca hubo un momento solos, pero él tampoco lo generó. Yo no esperaba nada pero al menos una sonrisa cómplice, pero ni eso. Como si no hubiese pasado nada. Jot me dice que él en realidad es siempre así, que su otro yo aparece cada tanto. Igual sigo todavía sin entender. Supongo que él también.
Estábamos por irnos cuando recibo un mensaje de mi ex. Tiene un olfato el hijo de puta, es increíble. Y me tambalea. Aún sigue insistiendo con la idea de volver, pero de volver con todo, de dejar las idas y vueltas que venimos teniendo desde hace 8 meses cuando cortamos. El se portó mal conmigo, me dejó sola en muchos momentos y todavía tengo furia. Necesito descargar, vaciarme... de otra forma lo que sea que haga con quien sea, no va a ser bueno nunca.
Esa sensación de querer resetear la cabeza, de hacer mis cosas sin que me jodan, de realmente no poder imaginarme bien con alguien, y menos con él (después de hacerlo tantas veces y frustrarme), por sus miedos y su falta de consideración, por su afán de mirar todo desde él sin poder entender que a veces hay que relegar. Mi ex es un tanto difícil, chico conflictuado, huérfano, muy flaco, duerme mal, pero quiere estar bien. Y yo lo ayudé muchas veces, siempre, bah... salimos 5 años. Y fue una relación hermosa, intensa, que todavía no se cerró pero me cansé de muchas cosas. El se fue dando cuenta de todo, de lo mucho que me necesita aunque siempre pensó que él podía sólo con todo, de la falta de entrega que tuvo en muchos momentos. Pero siempre todo es tarde. Yo ahora no quiero (aunque todavía lo quiero). Ahora quiero estar sola. Y pensar, y divertirme y sobre todo, estar tranquila. y en estos últimos meses creo que logré una tranquilidad mental bastante interesante. Y por ahora la prefiero ante el riesgo que implica intentarlo por última vez.
Y volviendo a Sr. Chef... Hoy Jot fue para allá a comer, yo rechacé la propuesta. Me parece que haber ido el lunes es suficiente por esta semana.
Yo por mi parte, estoy tranquila. Después de todo, por ahora es sólo una excusa para estar un poco mejor.
Chef estaba tímido, ES tímido. Demasiado. ¿Puede una persona cambiar tanto de la noche a la mañana? Debe ser raro para él que tiene novia, vernos a la luz del día, algo como más real, un contacto más "importante", ponele. Nunca hubo un momento solos, pero él tampoco lo generó. Yo no esperaba nada pero al menos una sonrisa cómplice, pero ni eso. Como si no hubiese pasado nada. Jot me dice que él en realidad es siempre así, que su otro yo aparece cada tanto. Igual sigo todavía sin entender. Supongo que él también.
Estábamos por irnos cuando recibo un mensaje de mi ex. Tiene un olfato el hijo de puta, es increíble. Y me tambalea. Aún sigue insistiendo con la idea de volver, pero de volver con todo, de dejar las idas y vueltas que venimos teniendo desde hace 8 meses cuando cortamos. El se portó mal conmigo, me dejó sola en muchos momentos y todavía tengo furia. Necesito descargar, vaciarme... de otra forma lo que sea que haga con quien sea, no va a ser bueno nunca.
Esa sensación de querer resetear la cabeza, de hacer mis cosas sin que me jodan, de realmente no poder imaginarme bien con alguien, y menos con él (después de hacerlo tantas veces y frustrarme), por sus miedos y su falta de consideración, por su afán de mirar todo desde él sin poder entender que a veces hay que relegar. Mi ex es un tanto difícil, chico conflictuado, huérfano, muy flaco, duerme mal, pero quiere estar bien. Y yo lo ayudé muchas veces, siempre, bah... salimos 5 años. Y fue una relación hermosa, intensa, que todavía no se cerró pero me cansé de muchas cosas. El se fue dando cuenta de todo, de lo mucho que me necesita aunque siempre pensó que él podía sólo con todo, de la falta de entrega que tuvo en muchos momentos. Pero siempre todo es tarde. Yo ahora no quiero (aunque todavía lo quiero). Ahora quiero estar sola. Y pensar, y divertirme y sobre todo, estar tranquila. y en estos últimos meses creo que logré una tranquilidad mental bastante interesante. Y por ahora la prefiero ante el riesgo que implica intentarlo por última vez.
Y volviendo a Sr. Chef... Hoy Jot fue para allá a comer, yo rechacé la propuesta. Me parece que haber ido el lunes es suficiente por esta semana.
Yo por mi parte, estoy tranquila. Después de todo, por ahora es sólo una excusa para estar un poco mejor.
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